¿Cuáles Son las Principales Causas del Dolor de Muelas?

Dolor de Muelas

Quién lo ha experimentado sabe de lo que estamos hablando. Es el dolor de muelas, uno de los síntomas más molesto y doloroso que se pueda tener. Surge siempre cuando uno menos se lo espera y, a menudo puede fastidiarnos citas importantes, como una boda o una entrevista de trabajo, incluso si no hay inflamación. De hecho, en ocasiones, es complicado incluso aliviar el dolor tomando un analgésico, ya que la única solución es una cita urgente con nuestro dentista, o ir directamente a urgencia en los casos más graves y dolorosos. Sin embargo ¿cuáles son las principales causas de dolor de muelas? La causa principal del dolor de muelas es sin duda la caries, y luego son el absceso dental, pulpitis y la gingivitis.

Principales Causas del Dolor de Muelas

1. La Caries
La caries, principal enfermedad de los dientes, es un proceso que causa una pérdida progresiva de calcio y la destrucción de los tejidos duros del diente. Las causas aún no están del todo conocidas, sin embargo sabemos que un papel fundamental es desempeñado por la placa dental, una película que puede cubrir los dientes y las encías, compuesta por bacterias mezcladas con saliva y restos microscópico de comida. La placa dental es, por supuesto, mayor en la zonas menos limpia.

En particular, el contacto con sustancias azucaradas (dulces, pero también pan y pasta) favorece la fermentación de las bacterias y la producción de ácidos que pueden atacar el esmalte dental, descalcificandolo y creando una cavidad en su interior: aparece una pequeña mancha opaca u oscura. De esta erosión inicial, todavía sin dolor, las bacterias pueden comenzar a atacar la capa más interna del diente, llamada dentina, hasta llegar a la parte central llamada pulpa dental, rica en vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas. Con la penetración de la caries en las capas más internas del diente aumenta la sensibilidad a las sustancias frías y calientes, dulces y ácidas y a las mínimas presiones externas. Cuando alcanza la pulpa dentaria, el dolor puede ser insoportable, incluso en ausencia de estímulos.

El ataque ácido es mayor en los primeros diez minutos después de la comida y la fermentación bacteriana es particularmente activa durante la noche. Por estas razones, es importante recordar cepillarse los dientes después de cada comida, con especial atención por la noche. Este hábito saludable debe comenzar desde una edad temprana. Los factores que pueden promover la caries dental también incluyen una predisposición familiar, la no perfecta alineación de los dientes, la presencia de implantes y empastes ya pocos eficientes (los empastes ya realizados deben ser revisados regularmente con una visita al dentista).

Los dientes más afectados son los últimos de la fila, es decir los molares. Siguen a continuación los premolares y, por último, los caninos e incisivos. Los molares son particularmente propensos a las caries, ya que se dedican principalmente a la masticación, y es más fácil que queden entre ellos pequeños restos de comida.

2. Absceso Dental
Se trata de pus dentro de la raíz, de la pulpa dental o a lo largo de un ligamento periodontal, que se forma a causa de la infección y destrucción de la zona afectada. Según la fuente, hay dos tipos de abscesos dentales:

-Absceso Periapical: es la inflamación de la zona más interior del diente, donde reside la pulpa dentaria. En pocas palabras, pulpitis. Y ¿cómo se forma? Principalmente, por no cuidar caries profundas. De hecho cuando hay dolores por una caries tenemos que acudir de inmediato al dentista para su respectivo tratamiento. Si esto no se hace, aunque desaparezca el dolor, las bacterias y sus productos de descomposición seguirán moviéndose hacia la parte más interna del diente hasta llegar alrededor de la raíz, en el hueso y en las encías que los rodean formando una bolsa de pus.

-Absceso Periodontal: cuando en un diente se forma una bolsa periodontal, en ella se hallan bacterias, que proliferando dan lugar a la infección y a pus.

Cuando se experimenta el absceso periapical el diente suele ser extruido, y sensible a la percusión; el dolor es intenso, puede perturbar el sueño y con frecuencia se manifiestan inflamaciones. Puede aparecer fiebre y linfadenopatía . El absceso periodontal es similar al absceso periapical: se manifiesta con dolores agudos y sensibilidad, a menudo se asocia con un mal sabor de boca. El diente es sensible a la percusión con edema localizado o difuso. Por lo general, se asocia con una profunda bolsa periodontal de la que procede fácilmente el pus. Se puede experimentar fiebre y linfadenopatía.

3. Pulpitis
Cuando un proceso de caries (caries penetrante), un trauma (rotura o fractura profunda de un diente) o la propagación de una enfermedad periodontal llegan a afectar la parte más interna del diente (pulpa dental), el proceso inflamatorio asume el nombre de Pulpitis.

La Pulpitis genera de repente dolores intensos debidos a la compresión de las fibras nerviosas. Esta compresión se genera gracias al aumento del flujo sanguíneo consecuente al proceso inflamatorio en acto. La única cura es la extracción de la pulpa infectada.

4. Gingivitis
Además de la atención dental, tenemos también que supervisar la salud de las encías. Las encías son, de hecho, aún más sensibles que los dientes a posibles agresiones de microorganismos presentes en la boca o a las lesiones que pueden resultar del contacto con los alimentos. Las encías pueden entonces inflamarse provocando gingivitis: en lugar de color rosado pueden aparecer de color rojo y sangrar con facilidad, incluso al contacto con el cepillo de dientes.

La causa de la gingivitis es generalmente la placa dental: ya hemos descrito que la placa dental está constituida por una película que adhiere con fuerza a los dientes y a las encías y que se compone de bacterias (en particular, los estreptococos), mezclados con la saliva y otras sustancias. La placa, si no se elimina, puede calcificarse dando lugar a sarro. El contacto prolongado con las bacterias y el sarro irritan las encías causando enfermedades de éstas.

Puede ocurrir entonces, además de la inflamación y del fácil sangrado, la retracción de las encías: es decir el tejido de las encías tiende a retroceder, dejando al descubierto la base del diente. Como consecuencia, además de los daños estéticos, existe también un mayor riesgo de enfermedades de los propios dientes, incluida la caída. Además de las bacterias y el sarro, la gingivitis puede ser debida a traumas – por ejemplo, por el demasiado cepillado – o enfermedades debilitantes, a las deficiencias de vitaminas, los desequilibrios hormonales, el tabaquismo y el abuso de alcohol.

Más de Riccardo Cannella

Trucos y Consejos para Obtener el Máximo de Nuestro iPhone

En la media la mayoría de las personas posee ya un teléfono...
Leer Más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *