Elige tu continente: viajar por Europa versus América del Sur

Aunque muchas personas escogen ir a mochilear por Europa para rodearse de la historia del continente, también está la oportunidad de explorar los extraordinarios paisajes de América del Sur, un continente que es culturalmente rico y único. Acá te damos una comparación de cómo es viajar a estos dos continentes tan distintos, y qué diferencias y similitudes puedes esperar.

1. Costo

Alojamiento, transporte y comidas. Las ofertas de vuelo a las ciudades de América del Sur no son tan frecuentes como las ofertas a Londres, París, Amsterdam o Berlín. Sin embargo, mientras que el vuelo por la línea ecuatorial parece ser más caro, se equilibra con lo barato que es todo una vez que llegas. En América del Sur, incluso en las áreas turísticas, es posible sobrevivir con menos de 17 euros al día; buenos hostales pueden costar tan poco como 6 euros la noche, puedes comer bien con menos de 4 euros, y moverse con taxi o bus es muy barato.

En Europa es difícil encontrar un hostal decente con buena ubicación por menos de 17 euros la noche; de hecho, 17 euros puede ser lo que cuesta cenar un día. Las áreas menos populares, como Bélgica, así como las ciudades más pequeñas en países populares, pueden navegarse a precios módicos, pero la comida y alojamiento en las ciudades grandes acabará con tu presupuesto muy rápido.

Los lugares. ¿Listo para las buenas noticias? Muchos museos en Europa son subvencionados por el gobierno y algunos ofrecen descuentos a estudiantes y a menores de 26 años. Las ciudad más grandes, como Londres, ofrecen “Pases turísticos” para aquellos interesados en ahorrar un poco de dinero mientras ven muchos lugares. Por otra parte, las excursiones a las atracciones más populares de América del Sur pueden costar mucho. Una excursión a las Islas Galápagos costará casi 850 euros, y los viajes al Amazonas pueden ser muy caros, dependiendo de tu compañía turística.

Dicho esto, si tienes una personalidad aventurera, hay muchas caminatas que puedes hacer por tu cuenta con sólo un costo de entrada mínimo, como las Torres del Paine en la Patagonia, Chile, o el Cañón del Colca en el Perú. Los museos y las catedrales sudamericanas suelen no costar mucho, y muchos lugares sólo piden donaciones al final de la visita.

Conclusión. Es importante que no saques un ítem de tu lista sólo porque es más caro que algo menos famoso. ¿Cuándo vas a volver a este lugar y tener la oportunidad? Si debes hacerlo, sé frugal con el transporte y alojamiento, pero más laxo en cuanto a comida y atracciones; tienes una cama cómoda en casa. Si manejas bien tu presupuesto, podrás hacer todo lo que quieres hacer, sin importar el continente que visites.

2. Transporte

Rápido y tranquilo. Las conexiones entre ciudades por líneas de tren como EuroRail y TGV facilitan el transporte por todo Europa, sin mencionar los vuelos baratos por Ryanair. Es perfectamente factible estar en Alemania un día y en Francia el siguiente, con muy poco tiempo de viaje. Además, hay muchos hermosos lugares donde parar mientras se toma tren en Europa para poder estar más tiempo caminando que sentado en el tren.

Largo y movido. No apreciarás realmente las interconexiones y la conveniencia hasta que hayas experimentado la horrible alternativa. Por ejemplo, en el Perú no hay trenes bala entre las ciudades, volar es muy caro, y los Andes no tienen muy buenas carreteras. Puedes gastar un poco más de dinero en un bus turístico que hace bastantes paradas en el camino para conocer lugares no tan turísticos, pero debido al tiempo que toma ir a cualquier sitio, es mejor reservar buses de noche para no perder el día viajando.

Conclusión. Nunca más te quejarás de un tren de conexión en Bruselas después de haber estado sentado, o tal vez parado, en un bus nocturno peruano por 13 horas, apretado entre las personas del lugar y un misionero que le grita a los pasajeros que se van a ir al infierno. El transporte en América del Sur es una aventura propia.

3. Atractivos turísticos

El hombre versus la naturaleza. América del Sur contiene algunos de los paisajes naturales más sorprendentes del mundo – desde las Cataratas del Iguazú en la selva amazónica, las escarpadas cimas de la Patagonia y los cañones de los Andes, hasta los salares en Bolivia y Cusco y Tambopata en el Perú – hay muchas maravillas naturales que sorprenderán a los viajeros.

Aunque hay muchas estructuras increíbles en Sudamérica, como Machu Picchu y el Cristo Redentor, es casi como si todas las calles en Europa tuvieran un triunfo arquitectónico. Sólo en Roma se encuentra la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro – maravillas arquitectónicas que deberían estar en la lista de cualquier viajero. Las calles de cada ciudad importante están llenas de catedrales que demoraron años en completarse, o los restos de muros que separaban la ciudad – ¡un edificio en la ciudad francesa de Lille aún tiene balas de cañón en sus paredes!

Conclusión. Hay hermosos sitios naturales en Europa, como los Alpes en Suiza, los jardines de flores en Francia y la costa italiana, pero uno usualmente quiere ir a apreciar la historia y la arquitectura del continente. Finalmente, el tipo de turismo que te guste, sea histórico o de maravillas naturales, determinará si prefieres ir a Europa o Sudamérica en tu próximo viaje.

4. Seguridad

Sentido común, no importa el continente. Existe la idea que, en términos de seguridad, América del Sur es más peligrosa que Europa. Sin embargo, como en cualquier lugar del mundo, hay áreas que deberías evitar porque sabes que son peligrosas. Volver solo a tu hostal en la noche, sin importar la ciudad, nunca es una buena idea. Se dan robos hasta en las ciudades más seguras del mundo, y como cualquier viajero inteligente, siempre es mejor guardar tus objetos de valor en un lugar seguro. Además, siempre es entretenido desenredarte del asa de tu mochila que ataste a tu cuerpo la noche anterior para evitar que te robaran mientras dormías.

5. Personas

En ambos continentes, el espacio físico/personal de las personas es pequeño. Tanto los sudamericanos como los europeos gustan de estar cerca a la otra persona mientras conversan, aunque para algunos esto puede ser molesto.

Los sudamericanos tampoco son muy obsesivos con los gérmenes y gels antibacteriales para las manos como algunos de nosotros, por lo que no tendrán problema de besar las caras y las manos de turistas que acaban de conocer.

Conclusión. Hay muchos estereotipos sobre las personas de diversas partes del mundo – los franceses son arrogantes, los británicos son depresivos, los alemanes son muy estrictos. Este puede ser o no ser el caso, y es importante acercarse a las cosas con mente abierta. Las probabilidades son que, si estás dispuesto a respetar y aceptar el país y la cultura de otra persona, serás recibido con los brazos abiertos, no con desdén.

 

¿Cuál es para ti?
Europa y Sudamérica son lugares tan distintos que es difícil compararlos; ninguno es mejor que el otro, y ambos te ofrecen diferentes experiencias de viaje. Sólo tú puedes decir qué es lo mejor para tu presupuesto, tus deseos turísticos, y tu nivel de comodidad – ¿pero acaso no es salir de tu elemento el mayor beneficio de viajar?

Cortesía de: Intiways Travel, Agencia de Turismo Deluxe

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