??La Comunicación y los Malentendidos por Chat

La Comunicación y los Malentendidos por Chat

Desde cuando chatear ha ocupado el lugar de hablar mirándose a los ojos, a menudo pasa que las personas se encuentran en situaciones desagradables de malentendidos, discusiones y equivocaciones que conllevan una cadena de consecuencias donde el intercambio de emoticonos, puntos suspensivos o signos de exclamación se convierten en una “avalancha emocional” a la cual no sabemos hacer frente.

De hecho, no hay que extrañarse, si ya se registran casos de pacientes que se presentan a la consulta de su psicólogo con mensajes de WhatsApp o chats de Facebook, pidiendo a éste de interpretar lo que ellos ya han interpretando. Desafortunadamente cuando una persona está convencida del contenido implícito del mensaje, no hay forma de que cambie de idea. Pero ¿por qué pasa esto?

En Internet, WhatsApp o redes sociales, la comunicación se basa únicamente en el lenguaje digital por escrito, a falta de todos aquellos elementos como la expresión facial, los gestos, el tono de voz, la postura. En el chat hay las “caritas”, los dibujos, los emoticons, que no sólo sirven como refuerzo a la comunicación, sino a menudo también restringen al máximo la conversación.

A continuación vamos a analizar las defensas psicológicas que surgen en los malentendidos.

Pero, ¿qué es un malentendido? El malentendido es el error que se genera por la incorrecta interpretación de un mensaje que, en el caso de un chat, crea una respuesta incoherente respecto al mensaje que la otra parte quería enviarnos. Ya no estamos hablando con la otra persona sino con nuestras fantasías sobre él.

¿Consecuencias? Nos defendemos de la interacción de quien quiere comunicarnos algo quedándonos aislados.

Detrás del “escenario”, en el teatro de nuestra mente, dos procesos de pensamiento luchan entre ellos en estas situaciones. Son mecanismos naturales de pensamiento que se convierten en inconvenientes a nivel relacional cuando empiezan a tomar el control sobre nosotros y distorsionar la realidad. ¿Cuáles son?

La proyección y la identificación.

La proyección es un mecanismo del pensamiento donde se refleja en la otra parte lo que en realidad estamos sintiendo. Por ejemplo: una persona se encuentra triste y sola, piensa en un amigo que no siente desde hace tiempo y le pregunta en chat: “¿Qué tal todo? ¡Estas un poco ausente últimamente!”. Es decir, utilizamos esta forma de pensar con la imaginación para comprender el otro, sentir sus emociones, prevenir su comportamiento. Sin embargo lo que estamos haciendo es negar nuestros sentimientos, nuestras intenciones, miedos, etc.; con el objetivo de investigar, a través de nuestros prejuicios, las mentes de la gente para tener una ventaja. En realidad nos alejamos de la interacción real, porque lo que comenta o hace el otro tiene un significado diferente respecto a lo que imaginamos.

Un ejemplo es el de los celos. ¿Cuánta gente malinterpreta los mensajes de una conversación en chat pensando que su pareja está planeando secretamente traicionarles tras enviar un cumplido a otra persona? Detrás del “escenario mental” existe el temor de quedarse solo, de perder la capacidad de seducir a la otra parte. Enseguida la proyección mental que él/ella quiere traicionarnos se apodera de nosotros.

En cambio, la identificación es un mecanismo de pensamiento en la que vemos continuamente en nosotros mismos lo que siente el otro. El individuo tiene una manía de protagonismo. Por lo tanto si ve a un amigo que está preocupado, él también lo estará, y en lugar de dejar que la otra persona hable se cierra en su egoísmo. En este caso la persona tiene una actitud de protagonismo sobre el otro. Por ejemplo, una chica escribe en el chat a una amiga que el profesor le preguntó en el examen un tema no incluido en el programa, y ¿qué contesta la amiga? “¡¡En serio…..a mí también me ha pasado!!” De esta manera, ella no está realmente en contacto con su amiga porque se cierra en su pensamiento. Y la otra ¿qué siente? Obviamente no se sentirá comprendida y pensará que su amiga es sólo una egoísta.

Entonces, ¿qué podemos hacer para mejorar la comunicación? Simplemente mirar el mensaje que nos envía la otra persona con interés, sin llegar a conclusiones apresuradas y sin tener demasiado miedo de ser herido o traicionado.  😉  😉

 

Más de Riccardo Cannella

Cómo Perder esos Kilitos de Más Después de las Vacaciones

Deseadas, imaginadas, esperadas con alegría, vividas intensamente, disfrutadas hasta la última emoción...
Leer Más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *