Levi’s: la Historia de los Vaqueros

Historia Pantalones Vaqueros

¡Por suerte que existen los vaqueros! Están bien con todo y son la prenda favorita de los jóvenes, así como de los más mayores. A pesar de su amplia difusión, pocas personas conocen la historia de los pantalones vaqueros, la prenda que más que ningún otra, ha revolucionado la forma de vestir moderna y contemporánea.

Todo comenzó cuando Levi Strauss, un pequeño empresario de orígenes alemanes, decidió en 1853 hacer las maletas, saludar a los familiares y zarpar de Nueva York, rumbo San Francisco. Estaba convencido de que abrir una fábrica de ropa en California, en ese momento en medio de la fiebre del oro, habría sido un buen negocio para la empresa de familia. Por esta razón se llevó con el una buena carga de pantalones, camisetas y diversos tejidos porque los necesitaba para iniciar su actividad en la costa oeste de los Estados Unidos. De hecho, de buen comercial que era, vendió casi toda la mercancía a los pasajeros de la nave. Así que, cuando desembarcó en San Francisco, en el maletero sólo tenía una pocas telas ásperas para tiendas de carros. Las cortó y creó un par de pantalones resistentes, que hicieron la alegría de un minero de la zona, harto de vestir con ropa que se rompía todo el tiempo. Así nacieron los primeros Levi’s de la historia.

Una vez establecido en la nueva ciudad, Strauss fundió una filial de la empresa de familia, la Levi Strauss & Co. Además de las ventas habituales, en el tiempo libre producía sus pantalones, que mientras tanto se habían convertido en una prenda muy popular entre los mineros, aunque todavía lejos de como los conocemos hoy. La transformación hacia los modernos Levi´s se produjo gradualmente. El primer paso fue elegir un tejido más cómodo, diferente a lo utilizado inicialmente que resultaba demasiado áspero por la piel. La elección recayó en una tela de la ciudad de Nimes, conocida en Estados Unidos como denim, con un característico aspecto azul debido al tinte utilizado para colorearla.

La idea de Strauss no era realmente nueva: un par de décadas antes algunos ingeniosos marineros de Génova habían pensado hacer lo mismo con un tejido de color azulado (tal vez el mismo denim) que se utiliza para las velas de los barcos. Pero el ingenio de los genoveses no fue perdido del todo, y un rastro de la idea original se mantuvo por lo menos en el nombre de los pantalones de trabajo de Strauss: Blues Jeans, donde el primer término, obviamente, se refiere al color y el segundo, Jeans (Genes), a los habitantes de Génova.

El segundo paso hacia el éxito se debe a un sastre, Jacob Davis, un cliente de Strauss. En el 1871, en su taller de Reno, en Nevada, Davis encontró la manera de fijar definitivamente los bolsillos a los pantalones sin que, una vez llenos de herramientas, pepitas y más cosas, cediesen dejando caer todo al suelo. Davis fue capaz de reforzar los pantalones de los trabajadores aplicando en los puntos más delicados remaches de cobre. Sin embargo no disponía de suficiente dinero para poder registrar la patente y explotar comercialmente su invento, por lo que decidió pedir ayuda al distribuidor de San Francisco. El 20 de mayo de 1873 se registró la patente a nombre de los dos.

Remaches Pantalones Vaqueros
El éxito de los pantalones fue tan rápido que Strauss tuvo que dedicarse por completo a las fabricaciones de los vaqueros.

En 1886 llegó la famosa marca de fábrica que todos conocemos, la etiqueta de cuero, un resumen de la calidad del producto de la marca Levi’s: dos caballos que tiran de un par de pantalones sin poder romperlos.

Pantalones Vaqueros

Más de Riccardo Cannella

Aplicaciones para Irnos de Vacaciones

Aplicaciones nuevas para descargar salen cada semana sin embargo, para irnos de...
Leer Más

1 Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *