¿Qué Ocurre a tu Cuerpo si Dejas de Ir al Gimnasio Durante un Mes?

¿Qué Ocurre a tu Cuerpo si Dejas de Ir al Gimnasio Durante un Mes?

¿Has tenido un día muy ocupado? Entre el trabajo, reuniones con amigos, compromisos familiares, citas y series de televisión, siempre acaba igual: también hoy no has sido al gimnasio, a correr o dar un paseo. Sin embargo saltarse el entrenamiento, o por lo menos la parte de actividad física diaria durante unos días seguidos ¿es realmente tan malo?

A continuación vamos a ver que ocurre con el cuerpo si no vas al gimnasio durante un mes.

1. Tu corazón late de forma diferente.

“Si dejas de hacer ejercicio aeróbico, después de tan sólo cuatro días tu corazón se vuelve menos eficiente y puedes quedarte sin aliento con más facilidad”, comenta Michele Olson, profesor de educación física e investigador principal en el Scharff-Olson Kinesiology Lab del Auburn University de Montgomery. ¿Demasiado ocupado para ir al gimnasio? Puedes incluir los ejercicios en tus actividades diarias, Olson sugiere: “hay que intentar caminar lo máximo posible, tal vez con tu perro, subir y bajar las escaleras, o dedicarte a la limpieza doméstica. Piensa en esto: ni siquiera hace falta salir si empiezas a ver tu casa como un gimnasio”.

2. Tus músculos estarán menos fuertes.

Las células de los músculos en general, mantienen su fuerza por un tiempo que varía de 7 a 14 días, comenta Olson, lo que significa que tiene un máximo de dos semanas de inactividad antes de comenzar a perder realmente los beneficios obtenidos en el gimnasio. Dicho esto, no hay tampoco que preocuparse mucho: algunos investigadores españoles han descubierto que en promedio una persona normal mantiene una cantidad relativamente constante de fuerza incluso después de cuatro semanas de inactividad. Los músculos no estarán entrenados como cuando vas al gimnasio con regularidad, pero si vuelves al gimnasio después de un mes de “descanso”, no estarás obligado a empezar desde cero.

3. Los resultados conseguidos con más esfuerzo son los primeros en desaparecer.

“Como regla general, los resultados obtenidos en las disciplinas que cuestan más esfuerzo son también los más difíciles de mantener, y los primeros en perder si te vuelves un poco vago” dice Mark Schneider, entrenador personal de Movement Minneapolis. Por las demás actividades tienes un periodo de 30 días antes de que los efectos de la pereza empiecen a sentirse. ¿Consejo? Si siempre has corrido 5 kilómetros sin esfuerzo, comienza de nuevo desde esta acción para “romper el hielo” tras un tiempo de inactividad. Y sólo después de un mínimo de entrenamiento “más fácil” podrás seguir con las actividades físicas que siempre te han costado más esfuerzo.

4. La motivación empieza a disminuir.

Si por un lado un mes de inactividad puede no tener graves consecuencias en tu físico, hay otro aspecto que hay que considerar: la motivación, explica Schneider. En general, cuanto más tiempo pasa sin entrenarse, más difícil será volver. ¿La solución? Empezar haciendo “un 70% – tanto en términos de tiempo como de intensidad – de lo que hacías antes de dejar de entrenarte“, recomienda Olson. Y si te has tomado un descanso, porque ya no te gustaba la cinta de correr, entonces sería bueno probar algo nuevo. Es probable que tengas algunos dolores, pero “tardarás máximo un par de semanas en adaptarte de nuevo”, dice Schneider. Tómalo como una señal de que estás volviendo a la vida otra vez.

5. Tu cuerpo necesitará moverse.

No es necesario pasar muchas horas en el gimnasio para obtener resultados, y esto siempre es así, pero más aún hay que tenerlo en cuenta si en el último período no has hecho ninguna actividad física. Si estabas en buena forma antes del descanso, puedes establecer un programa de entrenamiento que incluía todo lo que necesitas durante varios meses, simplemente para mantener los resultados obtenidos sin demasiado estrés. Así que si sientes la necesidad de moverte, pero tienes miedo de no hacer frente al esfuerzo, puedes reducir de dos tercios el tiempo que normalmente invertías para el entrenamiento y manteniendo el mismo nivel de intensidad, no tendrás consecuencias negativas sobre el aliento. De esta manera, cuando estarás listo para volver a coger el ritmo, no tendrás que hacer un gran esfuerzo.

Más de Riccardo Cannella

5 Actividades Físicas para Quemar Grasas en la Playa

La playa, además de tomar el sol, es un lugar perfecto para...
Leer Más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *