Reducir el Consumo de Azúcares: Nestlé Da el Primero Paso

Reducir el Consumo de Azúcares: Nestlé Da el Primero Paso

Nuestra dieta es demasiado rica en azúcares, responsables en los últimos años del crecimiento del sobrepeso, diabetes, enfermedades cardiovasculares y tumores. Sin embargo, gracias a la creciente atención prestada a esta cuestión, las empresas están empezando a actuar para mejorar la composición de sus alimentos.

De hecho, Nesté ha anunciado que para el 2020 excluirá al menos dieciocho mil toneladas de azúcar de los productos que terminarán en las estanterías de los supermercados europeos. Esto quiere decir que en los próximos tres años, la gama de productos Nestlé, contendrá el 5% menos de azúcares. Además sin alterar el sabor de sus alimentos.

La noticia confirma la intención de apoyar a la Comisión Europea en mejorar los productos alimentares de origen industrial en un futuro próximo. Es una necesidad prioritaria teniendo en cuenta que en nuestras mesas llegan a diario alimentos y bebidas que aportan cantidades excesivas de azúcares simples.

Sobre todo en los países anglosajones, donde la obesidad infantil ha alcanzado niveles alarmantes. Las moléculas de azúcar son absorbidas rápidamente por el cuerpo y esto conduce a un rápido aumento en los niveles de azúcares e insulina en la sangre. Las consecuencias de esta tendencia en la salud pública son muy predecibles: aumento del sobrepeso y obesidad, mayor incidencia de la diabetes y del síndrome metabólico.

Pero además, según un artículo publicado hace unos meses por el “Journal of the American Medical Association“, el consumo diario de una bebida azucarada aumenta en más de un tercio el riesgo de un problema cardiovascular.

La cuestión del exceso de azúcares simples (algunos países como México, Finlandia, Hungría y Francia han decidido aumentar los impuestos de los productos que contienen este exceso) es uno de los más debatidos dentro de la comunidad científica.

Según la Organización Mundial de la Salud, deberían constituir menos del diez por ciento del aporte energético diario. Es decir: no más de cincuenta gramos por día, equivalente a doce cucharaditas. Pero, todo se complica cuando se intenta medir la cantidad contenida en los productos industriales. Una lata de refresco con gas contiene al menos diez cucharaditas de azúcar, un zumo puede llegar a cinco. También hay que tener en cuenta, por ejemplo, la elección de los cereales para el desayuno: mejor elegirlos con cuidado después de leer las etiquetas nutricionales.

En conclusión, la cuestión para encontrar un acuerdo entre los requisitos establecidos por la comunidad científica y las necesidades de los productores sigue siendo objeto de debate. Sin embargo, parece que por fin “alguien” está listo para dar el primer paso. Menos azúcares y más salud.

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