Runners, más Allá del Pronador o Supinador en Nuestras Zapatillas

Zapatillas de Correr

Seguro que cuando hemos pensado en ponernos en forma, se nos ha pasado por la cabeza eso de “pues nada, mañana empiezo a salir a correr”. Y dicho y hecho; o mejor dicho: “¿dónde están las zapatillas de correr?”.

Sin embargo, cuando las encontramos resulta que están viejas, deformadas e incluso rotas.
Es entonces cuando nos dirigimos a la tienda a por unas zapatillas nuevas que nos gusten y que nos griten eso de “¡vamos a quemar el asfalto!”, pero en ese preciso instante de euforia deportiva nos hacen una pregunta que nos deja en blanco.

“¿Eres pronador o supinador? “.

Ahí, ahí es justamente donde nos tiran por tierra las ganas de quemar el asfalto.

Sin embargo, como somos “los guerreros del asfalto”, no nos vamos a dejar amedrentar por esta cuestión y vamos a ver cómo elegir nuestras armas para la carrera perfecta. La correcta elección de nuestras armas va más allá de esa cuestión y nos orientará para poder entrenar de modo correcto, ayudándonos a minimizar el riesgo de sufrir posibles lesiones por no tener las zapatillas correctas.

¡Comenzamos!

Lo primero en lo que nos fijamos es en la forma de apoyar el pie (nuestra pisada):

1. Pronador: El apoyo del pie cae hacia el interior.

2. Supinador: El apoyo del pie cae hacia la parte exterior.

3. Neutro: El apoyo se reparte de modo equitativo por ambas caras del pie, la externa y la interna.

 

Huella

 

Sí, acabamos de ver la respuesta a esa maldita pregunta; sin embargo, para escoger las zapatillas perfectas y que se adapten lo mejor posible a nuestra forma de correr y evitar las lesiones más habituales por los impactos que recibimos sobre las articulaciones, vamos a tener muy en cuenta otros factores importantes y que por supuesto van a condicionar nuestra pisada.

Tipos de pie:

1. Pie Normal: Soportan el peso el cuerpo de forma proporcionada entre la zona exterior e interior gracias a una correcta formación longitudinal del arco del pie.

2. Pie Plano: Se caracteriza porque el talón se dobla hacia el interior y el arco del pie se aplana ofreciendo una huella de toda la planta del pie.

3. Pie Cavo: Se caracterizan por tener un arco muy alto y en su huella sólo se ve el talón y la parte anterior del pie.

 

Pies

 

Si queremos conocer cuál es nuestro tipo de pie podemos realizar la siguiente sencilla prueba:
Cogemos un recipiente con un poco de agua, nos humedecemos la planta del pie y damos un paso por encima de unas hojas de papel. Fácil, ¿verdad? 😉

Además de estos arquetipos de pies, también podemos dar algunos pasos para observar el desplazamiento de los pies al caminar en relación al eje longitudinal. Ahí vamos a poder observar que las puntas de los pies pueden estar girados hacia el interior, ligeramente girados hacia afuera o girados hacia afuera más allá el eje normal. Por lo que podemos hacernos una idea de hacia dónde irán dirigidas las fuerzas de impacto y dónde necesitaremos que las zapatillas estén reforzadas.

 

Pies

 

Espacio entre las rodillas:

1. Piernas arqueadas: Las rodillas están desplazadas hacia afuera con respecto al eje que une a las caderas y los pies. Pudiendo pasar al menos un par de dedos entre ellas.

2. Piernas en equis: en este caso las rodillas están juntas y son los tobillos los que permanecen separados.

3. Piernas rectas: Las rodillas y la parte interior de los tobillos se tocan, quedando correctamente alineadas las caderas, rodillas y tobillos.

En los dos primeros casos, las fuerzas de impacto están desplazadas sobre lo que sería la carga correcta en la rodilla, de ahí que tengamos que prevenir la sobrecarga de la articulación como veremos a continuación.

Desplazamiento de las rodillas en los apoyos:

Como mencionábamos antes, un factor a tener muy en cuenta en los apoyos en carrera es hacia donde se desplazan nuestras rodillas, ya que si lo hacemos de modo incorrecto, podremos sobrecargarlas al no recibir de modo adecuado las cargas de los impactos.

1. Rodillas dentro de la línea imaginaria que unen a las articulaciones de las caderas, rodillas y pie (articulación tibiotarsiana); en este caso las cargas están correctamente distribuidas entre el muslo y la pierna durante el movimiento.

2. Rodillas hacia afuera más allá de la línea imaginaria, desplazando las zonas de carga hacia el exterior de la articulación.

3. Rodillas hacia adentro de la línea imaginaria, las cargas se desplazan hacia la cara interior de la rodilla, pudiendo presentar daños por sobrecarga.

Nuestro Peso:

La importancia de nuestro peso está en relación a la presión que vamos a tener que soportar sobre las articulaciones de los tobillos, que son las que van a recibir el mayor impacto en cuanto a presión en la amortiguación y presión por paso de zancada. Su importancia radica en que cuanto mayor sea nuestro peso, mayor debe ser la amortiguación que nos ofrezca las suelas de las zapatillas.

De forma genérica podemos indicar que para aquellos corredores que estén por debajo de los 70kg de peso deben escoger una amortiguación blanda, entre los 70/85kg debemos de escoger una amortiguación media y para más de 85kg escogeremos una amortiguación firme.

Paso por zancada:

1. Parte central del pie: Es un apoyo suave sobre la parte delantera del pie, por lo que el borde exterior del pie es el primero en amortiguar el impacto, siendo la parte exterior de la suela la más propensa a desgastarse.

2. Parte delantera del pie: Este apoyo tiene como protagonista a los dedos de la parte exterior del pie, dejando que el talón tenga un breve contacto con el suelo durante el apoyo; desgastándose la suela debajo del arco anterior principalmente. Este tipo de pisada es característica de esprinters, de corredores de medio fondo y de corredores de poco peso.

3. Con el Talón: es el apoyo mayoritario de los corredores (casi el 90%), de ahí que las zapatillas cuenten todas con una gran amortiguación y que el desgaste de la suela principalmente se realice en el borde exterior del talón.

Como podéis ver, la cuestión inicial que nos plantábamos tiene unos componentes más complejos que están íntimamente interrelacionados, y que nos van a requerir que nuestras zapatillas estén más reforzadas en unas zonas concretas con el fin de poder realizar nuestra actividad de forma segura y eficiente, a la vez que minimizamos la posibilidad de sufrir lesiones por llevar un calzado inadecuado y castigar en exceso a nuestras articulaciones. Y para resumirlo todo:

“¿Eres un corredor Neutro, Pronador o Supinador?”

Escrito por
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4 Comments

  • Hemos pasado varios meses sin poder salir a correr por una lesión poco grave pero sí molesta que nos ha servido para, entre otras cosas, profundizar un poco más en el mundo de las zapatillas y el mercadillo que generan… Los expertos a los que hemos consultado nos han confirmado que hasta hace poco se clasifican pronadores y supinadores con demasiada alegría cuando lo normal, salvo casos excepcionales, quizá marcados por las características que detalles en el post, es que haya más neutros que otra cosa. Incluso una cadena de tiendas de deportes muy conocida ha emitido, dicen, un comunicado disculpándose ante el Colegio de Podólogos de Madrid por los errores cometidos en ese sentido… Hay mucho negocio alrededor de las realidades y necesidades básicas.

    • ¡¡Viajes de Primavera Bienvenido a Blogavista!!

      Gracias por comentar…..esperemos que todas estas informaciones sean útiles
      para guiar nuestros lectores a la hora de comprar unas zapatillas de correr.
      Muchas gracias!!

  • Me preguntaba que si teniendo las piernas arqueadas y los pies cabos a la vez se puppede correr bien.
    Y se corre más o menos que las otras personas con las piernas bien y pies?

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