7 Consejos para Correr en Otoño

7 Consejos para Correr en Otoño

Lo días cálidos, largos y despreocupados de verano se han ido para dar paso al otoño. Sin embargo la necesidad de ponerse en forma nunca se acaba. Entonces bienvenido otoño y bienvenidas a todas las buenas intenciones que nos preponemos a nosotros mismos frente al espejo (y que debemos tratar de cumplir antes de que la “pereza de sofá y mantita” nos atrape).

Objetivo número uno es superar una a una todas las excusas que nos planteamos para no salir a hacer algo de ejercicio físico.

Si en el verano la excusa perfecta para no moverse es que “en agosto hace demasiado calor para correr”, en otoño no hay escapatoria ya que las temperaturas son más aceptables y hasta el aire parecerá pasar por los pulmones con más facilidad.

Ojo, ni siquiera la excusa de “el cielo está nublado y me quita energías”, es válida. Sólo con mirar a nuestro alrededor nos quedaremos sorprendidos por la cantidad de colores maravillosos con los que se tiñe esta estación. Entonces lo único que hay que hacer es atarse los cordones de las zapatillas de correr y empezar a ponernos en forma.

1. No temer el frío
No nos preocupemos si las primeras nubes aparecen en el cielo: todavía es pronto para las chaquetas térmicas, leggings multicolor o medias de lana. Podemos tranquilamente correr en camiseta y pantalones cortos, preferiblemente ajustados, con el fin de disminuir el volumen de aire entre la piel y el tejido. Como mucho, podemos llevar una chaqueta de correr (las piernas sufren menos ya que producen más calor por el esfuerzo).

2. La prueba del 10
Un indicador aproximado para entender cómo vestirse es añadir a la temperatura exterior unos diez grados más. Esa será la temperatura que sentirá nuestro cuerpo. Un ejemplo práctico: si hay 10 ° fuera, hay que ir vestido como si hubiera 20 para permitir que nuestro cuerpo se enfríe cuando acabamos de terminar el entrenamiento.

3. Lo que el viento se llevó
Si se levanta un poco de viento, es probable que aumente la sensación de frío. La mejor opción sería siempre correr en la misma dirección del viento. Si no fuera posible, tratemos de ir en la dirección contraria a éste durante la primera fase de la carrera, cuando todavía estamos con más energías y no sudados.

4. Llueve sobre el mojado
Lo sabe todo el mundo: en otoño llueve. Si empieza de repente lo que podemos hacer es tratar de mantener seca la parte inferior del cuerpo, especialmente los pies. Es bueno ponerse una chaqueta impermeables, pero transpirable, y proteger las zonas de fricción ya que la ropa empapada se vuelve más pesada y causa irritaciones.

5. Calentar si o si
Con las temperaturas un poco más bajas, calentar bien los músculos se convierte no sólo en algo importante, sino esencial. No hace falta exagerar inmediatamente, permitamos que nuestras piernas “alcancen la temperatura ideal” para evitar lesiones en los cuádriceps y gemelos.

6. Que nos vean
Con los días que se hacen siempre más cortos, correr a las ocho de la tarde puede convertirse en un verdadero “maratón nocturno”. Mejor correr durante el día bajo el sol, pero si no fuera posible, armarse de un chaleco reflectante podría ser una buena solución. Mejor evitar la ropa demasiado oscura.

7. Secos y felices
Lo primero que debemos hacer cuando se termine de correr es cambiarnos de camiseta. Aunque no parezca, la brisa de otoño puede afectarnos, especialmente justo después de correr cuando no se percibe de inmediato que la temperatura corporal cae rápidamente, sobre todo si estamos sudando.

Etiquetas de la entrada
, ,
More from Riccardo Cannella

Monty, el Gato con una Nariz Diferente

Tanto su nariz, que parece la de un dibujo animado japonés, como...
Leer Más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.